RAMSES, IRIS Y WANDA

RAMSES, IRIS Y WANDA

Neli y Javier

Tenía mucho miedo de dejar a mis perros en manos de otras personas ya que uno habia sufrido maltrato y los otros 2 abandonos, pero no tenía mas remedio que dejarlos en una residencia canina. Fui un dia a verla es como cuando deje a mis hijos por vez primera en la guardería, llegue a la hora que cerraban y me atendieron con toda la paciencia del mundo enseñandome las dependencias.
Me quedé muy tranquila al ver la limpieza y el orden que se respiraba.
Les dejé 3 dias y cuando fui a recogerlos me sorprendió que el mas pequeño lejos de venirse conmigo se marchaba con Luis.
Como Ramsés tenía problemas de comportamiento decidí adiestrarlo y era curioso cada vez que veía a Luis se ponia tan contento que descubrí que se lo habia pasado muy bien sin nosotros. Después de adiestrarle no es el mismo, no ha perdido su alegria ni mucho menos al revés se ha vuelto un perro mas docil y sobre todo obediente. Sigue siendo la alegria de la huerta, ha dejado de tirar, me encanta cuando se aleja y al llamarle vuelve feliz, reconozco que ha sido un acierto tener este centro y sobre todo a esas maravillosas personas que les cuidan cuando nosotros no podemos hacerlo como se merecen. Desde luego no tengo ya ninguna duda a la hora de dejarlos en manos de ellos, son verdaderos profesionales. GRACIAS POR TODO